Carta abierta a la comunidad latina en Estados Unidos

Carta 1 

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Esta es una carta abierta a la comunidad en la que nací y fui criado. Vengo de una familia de 10 hijos, cinco niños y cinco niñas, y nuestros padres siguen con nosotros, disfrutando de sus nietos.

Nací en la ciudad de Nueva York pero fui criado en Los Ángeles y en el condado de Orange, en California.

Dejé los Estados Unidos en 1988 porque, aunque ahí fui educado, nunca me sentí en casa. Y el mensaje que yo entendí en ese tiempo era que la única manera de ganar era jugando el juego de la gente blanca. Recuerdo que me sentía avergonzado cuando nuestra madre nos dejaba a mí y a mi hermano en la escuela y gritaba “Que Dios les bendiga y que la virgen les acompañe.” Mi hermano y yo sólo queríamos que ese lenguaje desapareciera porque era la razón más grande que nos distinguía de los otros niños.

Voy seguido a visitar a mi familia y a mis amigos.

Ahora en el 2018 por lo que puedo ver es ‘cool’ ser latino. Tal vez es porque la mayoría de la cultura ha aceptado que morirían sin nuestra comida. O porque representamos una parte significativa de la economía consumidora. ¿Qué haría Estados Unidos sin consumidores? Cuando dejé el sur de California a finales de los ochentas, las comunidades asiáticas estaban creciendo tanto en tamaño como en influencia política. Pensé que ese sería el desarrollo normal de todos los inmigrantes. No fue así. Parece haber dos grupos excluidos del ‘sueño americano’: los negros y los latinos. ¿Por qué?

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Yo no soy negro, así que no me siento con derecho a hablar de su empoderamiento en primera persona, pero soy cien por ciento nacido en Estados Unidos y criado latino y me preocupa la disparidad entre la cantidad de sangre, sudor y lágrimas que le damos a Estados Unidos y lo que tenemos que demostrar en términos de reconocimiento oficial por parte de la cultura mayoritaria. Brown-Gort dice, ‘St. Augustine, Florida, fue fundada en 1565 por un explorador y almirante español, Pedro Menéndez de Avilés. Los españoles tuvieron la primera celebración de acción de gracias en Estados Unidos en 1597 y en 1723, el primer obispo católico vino de Cuba.’ (1)

Así que, si vemos nuestra situación en términos históricos, tenemos más legitimidad que otras ‘minorías’ con excepción de los nativos americanos. Sin embargo, en la narrativa general, los latinos siguen siendo el ‘ellos’, a menos de que olvidemos toda nuestra herencia cultural y nos volvamos ‘gringos’ o ‘blancos’. Aún no he encontrado una metáfora como la de la ‘Oreo’ para los negros que, aunque tienen piel negra, en el interior piensan y actúan como ‘blancos.’ Otra imagen es la de la ‘Banana’ para los asiáticos. ¿Pero, con qué la cambiaríamos? ¿Qué constituye el ADN étnico de la identidad Estadounidense? ¿Es simplemente blanca, cristiana y europea?

Como dijo Ralph Ellison ‘La americaneidad es un híbrido’. ¿Por qué las culturas europeas han sido integradas en la historia como parte de lo que ‘nos hace grandes’, pero la cultura latina sigue siendo ajena? Durante una gran parte del siglo XX, muchos de los grupos étnicos europeos también fueron tratados como ‘ellos’ – italianos, judíos, irlandeses, alemanes. Hoy, todos forman parte de la historia Estadounidense, forjada con el talento y trabajo de tantos inmigrantes. Pero nosotros, los latinos, estuvimos aquí antes que los otros europeos cristianos, incluso antes que los británicos. Si lo ligamos a la herencia española, entonces llegamos un siglo antes que el Mayflower. De nuevo, eso depende de tu definición de latino: ¿Es sólo alguien de ascendencia española o es ‘el mestizo’ de raza mixta? Tal vez esta percepción de raza mixta pueda ser explorada más a profundidad.

Si comparamos al latino de los otros inmigrantes en el contexto de Estados Unidos, hay una clara distinción entre sus vidas antes de llegar a Estados Unidos y después. Ellos vinieron cruzando un océano donde la vida no estaba a la altura de sus expectativas y empezaron otra aquí. La gran mayoría abandonaron su ‘patria’ y nunca volvieron. También, su patria estaba claramente delineada con un lenguaje, religión y cultura propias. Hubo una ruptura obvia con su pasado. ¿Este es el caso de los latinos?

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Septiembre, 2018.

(1) http://www.bctv.org/special_reports/community/article_8285c966-5f8b-11e0-af66-001cc4c002e0.html
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